Blogia

LaMima

De cinturones y remeros

De cinturones y remeros

Seguro que muchos de vosotros conocéis ese famoso correo que bajo el título COMPETICION DE REMO describía el “buen hacer” de una empresa española que pretendía ganar una carrera de remos contra otra japonesa utilizando más jefes y mandos intermedios que remeros puros y duros.

(Si alguien no lo ha leído aquí dejo un enlace donde puede hacerlo. No os lo perdáis).

Estos días en que nos taladran hasta el agobio con la crisis, las agonías de los bancos americanos y la debacle económica a la que nos avocamos me viene también a la mente esa curiosa forma que tenían en mi antigua empresa de “ajustar” sus presupuestos: “se nos disparan los gastos generales…no queda más remedio que despedir a la chica de la centralita”. Y lo hacían, vaya que sí.

Ahora se ha puesto de moda pedir al respetable que haga el favor de apretarse el cinturón y claro, una piensa que en justicia habrá de hacerlo primero quien lo lleve flojo porque a algunos no les quedan más agujericos donde colocar la hebilla… pero va a ser que no.

¡Que cosas tengo!, como demonios se ajusta una cintura que se ha puesto como una plaza de toros a base de jamones “tropocientasjotas” y vinillo del mejor…pues malamente. Si a esto le añadimos que ese palacete, perdón chalet, superdomotizado y el cochazo que te cagas impiden cualquier actividad física que consuma calorías tenemos la cuenta clara: no hay cinturón que soporte esto.

Encima está por ahí la mandanga esa de las 65 horas….el colmo ya. Vamos a ver: las grandes empresas de producción están mandando a la porra a la mitad de la plantilla porque no venden un clavel y vamos a trabajar más horas ¿para no-vender más cosas?..me lo expliquen por favor. Imagino que la cosa es preparar el terreno para cuando vengan tiempos mejores, ¿o compensar la ineficacia de quienes gestionan las altas esferas de la empresa? Vete a saber.

Pues los remeros se cansan oiga usted, y no poco. Y ya sé que esta historia es más vieja que la tos y que se repetirá inexorablemente pero permitidme aquí, en petit comité, proteste un poco.

Un par de descubrimientos

De este fin de semana en el pueblo con mis padres he sacado, entre otras, estas dos conclusiones:

1ª Aunque me cueste reconocerlo, allí los gigantes y cabezudos son tan grandes como los de cualquier lugar. Veo que no acabo de acostumbrarme a los engaños de mi memoria de infancia.

2º Es posible encontrar escritos más que dignos en los programas de fiestas. Y para muestra un botón (transcribo parte)

 

Oigo perfectamente su respiración entrecortada, de hecho retumba en mi enorme cabeza y a veces me acogota. El niño tiene como doce años y unos ojos que no puedo ver pero que juraría son vivarachos, por la manera en que me mueve la cabeza de un lado a otro.

El movimiento se hace más brusco cuando corre y éste corre endiabladamente.

Estamos en la calle Amadores, debajo del arco, hay varios chavalillos que me insultan en la esquina de la casa parroquial:

.. ¡Queremos pan!¡queremos vino!¡queremos al Payaso colgao de un pino!

El niño, o sea yo, da un brinco y nos colocamos en un pis-pas en la esquina, un par de pelotazos y los audaces chavalillos huyen derrotados al menos por unos segundos. Reconozco que cada vez que oigo este estribillo las orejas se me hacen más grandes...sólo Napoleón y yo tenemos cancioncilla insultante. El resto de la cuadrilla no tiene cancioncilla, ni buena ni mala, ni corta ni larga.. ni siquiera los viejos cascarrabias, ya saben, el Calvo y el Pocaboina, y mucho menos los benjamines, el Bardenero y el otro, cuyo nombre Pocaboina se niega a pronunciar porque dice que es una mala copia.

.......................

Es hora de recogerse, el niño me lleva al Castillo y con agilidad pasmosa se deshace de mi cabeza. La deposita en el suelo, ya no puedo pensar, ni escuchar nada, me quedo allí, sin cuerpo, mi cabeza sobre el empedrado, con mis grandes ojos abiertos y mi sonrisa helada...se diría que mudo o sordo, pero nada de eso, simplemente estoy esperando otro día, otra mañana, a otro niño y su respiración, para que llene mi cabeza hueca..mis recuerdos y sobre todo para seguir corriendo.

Miguel Angel Antoñanzas

(El cabezudo de la foto es el Payaso, ¿a que es magnífico?..desde luego uno de los más bonitos, y temibles, que yo he visto)

Esto es todo amigos

Esto es todo amigos

CEREMONIA DE CLAUSURA EXPO ZARAGOZA 2008

(Desde luego quien quiera ver fotos preciosas de la muestra tiene que visitar a Jose Antonio Melendo y a Primo pero a mí también me ha salido alguna maja. Esta, para mi gusto, es un ejemplo)

¡Eh!, llega la II GRAN CARRERA DE PATOS DE GOMA

¡Eh!, llega la II GRAN CARRERA DE PATOS DE GOMA

¿Os acordáis de la Carrera de Patitos de Goma de la que os hablé el año pasado?, pues han convocado la II Edición para el domingo 5 de octubre.

La carrera empezará a las 11,30 en el Paseo Reyes de Aragón (bajo el puente del 4º cinturón) y la meta estará bajo el Puente Arnal Cavero. Después habrá fiesta y aperitivo en el Parque Grande. (Perdón, hablo de Zaragoza).

Para quien no lo sepa se trata de una iniciativa que pretende sensibilizar a la población sobre las necesidades especiales de los niños de 0 a 6 años que precisan recibir tratamientos de Atención Temprana y, si hay suerte y se consigue algo de dinero, destinarlo a financiar proyectos relacionados con la primera infancia. 

Este año han preparado 15.000 patitos "adoptables" (el año pasado fueron 5.000) y la novedad es que uno los puede "apadrinar" también vía internet (ojo, que hay muchos premios).

Bueno, os dejo el enlace a la página de la Fundación Atención Temprana donde tenéis toda la información. 

Colaborad, es una buena causa. Y los que podáis pasaros por allí ese día, que disfrutaréis de un rato estupendo.  

De qué lloramos (CHIQUITA II)

De qué lloramos (CHIQUITA II)

Como adelanté en el post anterior sobre CHIQUITA, hay un episodio al comienzo de la historia con el que sí me vi identificada en cierta forma y que me llevó a volver de nuevo a una reflexión que me ronda hace tiempo. Lo reproduzco aquí parcialmente, a ver qué pensáis vosotros.

En él Cirenia, la madre de Chiquita, viendo que su hija no crecía a pesar de todos sus rezos y esfuerzos por alimentarla lo mejor posible decide visitar a una mayombera (bruja) para pedir consejo.

La vidente, harta de consultar sus distintas "fuentes" para dar una respuesta a la infeliz mamá y viendo que todas parecían mudas ante sus preguntas, decide recurrir a los santos (a los mpungos), y convoca a Kukamba (el espíritu de un congo, un esclavo africano muerto hacía más de trescientos años) para pedirle que les averiguara "qué planes tenían en el Más Allá para la niña Espiridiona Cenda del Castillo".

Transcribo:

"A través de los ojos de la médium, Kukamba miró a las mujeres de hito en hito y les contestó que Allá no conocían a nadie con ese nombre tan rimbombante. A no ser que...¡un momento! ¿acaso se referían a Chiquita?¡haberlo dicho antes, carajo! ¿a quien se le había ocurrido ponerle un nombre tan grande a una piltrafa de gente?... (¡!)

.............................

Kukamba le preguntó, con una sonrisa sarcástica, cuál era la enfermedad de la niña. ¿Era ciega?...¿era muda o sorda?¿estaba baldada?....la madre de Chiquita le dijo que gracias a Dios (y al instante pidió perdón al Altísimo por mentarlo en aquel ambiente sacrílego) su hija podía hablar, oír y moverse a la perfección, y que tampoco parecía tener problema alguno en la mente.

Al oír sus respuestas Kukamba resopló con impaciencia e inquirió, con evidente mal humor, cuál era entonces el mal que tanto le preocupaba.

  • - Ella es muy...demasiado ....chiquita- se apresuró a contestar Minga, al notar que su ama había perdido el habla de nuevo.

El congo soltó una risotada y repuso que en el mundo, para que fuera mundo, tenía que haber de todo: gente grande, gente chiquita y gente más chiquita todavía. ¿Quién había dicho que los chiquitos no podían ser grandes?. La niña lo sería a su manera, predijo misteriosamente. Por último aconsejó a la siñora que volviera a su casa y que no le pusiera más peros a su yija. Los mpungos se encabronaban con los lamentos de la gente inconforme ¡Po Dio santo bindito! Mejor que no siguiera provocándolos o el día menos pensado iban a castigarla mandándole kimbamba mala a su chiquita."

Tiene razón, ¿por qué Cirenia temía tanto por su hija si no estaba enferma?..Chiquita era una niña sana, ¿a qué venía entonces tanto miedo?, pues a ser diferente, claro.

A ser señalado, excluido, ninguneado, observado con descaro..solo por tu aspecto.

Cuando fui consciente de que mi hija era lo que es, no tenía la más remota idea de lo que eso suponía para su salud: yo salí del hospital llevándola en brazos con un solo pensamiento "mi niña es enana". Esa palabra fue suficiente para hundirme en la miseria durante un tiempo, tengo que reconocerlo.

En el año 2004.

Afortunadamente "Kukamba" no leyó mis pensamientos porque no hubiese parado de darme bofetadas o mandarle "Kimbambas" y, evidentemente, Ainhoa no merece eso.

Yo soy Konga 6

Yo soy Konga 6

Se me pasaba "contestar" a la invitación que Lamia (a estos efectos Konga 5) me hizo hace unos días y que pretende conectar blogs de diferentes lugares por iniciativa de El maquinista de la general (Konga 1)

La cosa es que a pesar de ser hija de mi madre (le encanta bailar), no he heredado el gen ese de menear las tabas o, si lo he hecho, está defectuoso. No obstante recojo el testigo y lo lanzo lo más lejos que puedo: a Andalucía. Allí tenemos a nuestra Rosa, que lo mismo vale para un roto que para un descosido .

Seguro que resulta una Konga 7 fantástica y garantiza una fila de baile muuuuuy marchosa y larga. Jeje.

 A ver en que queda esto.

EXPO-COSAS

Ayer anduvimos de nuevo por la Expo y lo cierto es que nos fue genial.

Seguimos el consejo de Marisancho (que es de purito sentido común) y no nos agobiamos haciendo colas imposibles: hay pocas cosas en esta vida que merezcan tantas horas muerto de asco en una fila y está claro que además de los Pabellones "estrella" hay cosas majísimas para pasar un día estupendo.

Dejando de lado lo que me acordé de Inde y de Harry Sonfór cuando entré en el de Suecia (léanse los comentarios a propósito que ambos nos regalaron en este post) y que no pude evitar imaginarme al alce disecado bailando como un poseso en medio de la sala..... voy a dejaros aquí unas cuantas fotos curiosillas que salieron de la visita.

FOTO 1. Yo la titularía "..y venía de regaaaar.." pero a los no-joteros les puede sonar soso. Digamos que es un voluntario hartico del traje..

FOTO 2. Esto es una Expo-erratilla. Está en el Pabellón de Italia

FOTO 3. Bueno, esto son las cosicas de los japoneses supongo. Me encantó el cartel: tan sencillo, con esos dibujos. Me recordó a una compañera de trabajo que siempre adorna así sus notas...

FOTO 4. Este dibujo forma parte de un mural que se exhibe en el Pabellón de Sudamérica. Me encantó. Sin más.

Hay una última foto, la más bonita, que no puedo colgar aquí porque no la hizo mi cámara.

A última hora descubrí al fin lo hermoso que se ve atardecer en lo alto de una de las terrazas de la muestra  y en buena compañía. Descubrí el rostro de un amigo de la red y lo bueno que sabe siempre un rato con gente maja. Pero esto me temo que se tendrá que quedar "en casa".  

Mi libro de verano: CHIQUITA (I)

Mi libro de verano: CHIQUITA (I)

Tenía preparado este libro para mis vacaciones desde el mes de abril: es voluminoso y me hubiese eternizado con él si lo comienzo en otro momento.

CHIQUITA, escrita por el cubano Antonio Orlando Rodríguez, cuenta la vida  de Espiridiona Cenda, una mujer cubana "liliputiense" (solo alcanzó las veintiséis pulgadas, unos 66 cm. de altura) nacida a mediados del siglo XIX y que se convirtió en una afamada artista de vaudeville.

De la mano de Chiquita y su biografía (más o menos fabulada por la protagonista y por su "escribiente oficial", y a la que el propio Antonio Orlando Rodríguez, que es quien recoge finalmente lo sucedido, va poniendo algún que otro obligado freno en aras de un mínimo rigor histórico) el lector pasea por los principales acontecimientos de aquella época: desde la independencia de Cuba hasta el inicio de la primera guerra mundial.

Aunque ese paseo histórico es en sí un atractivo, confieso que el verdadero motivo que me llevó a leer este libro fue conocer en qué términos se trataba a su protagonista en relación a su discapacidad y la verdad es que me parece que la novela no habla precisamente de eso por mucho que en su contraportada se incluya la manida frase: "La grandeza no tiene tamaño". (¡Claro que no jolín, que tontería!).

Resulta esperanzador constatar que alguien con las limitaciones de esta mujer (parecidas, que no iguales, a las de mi hija) fuese capaz, ya en aquella época, de vivir de la forma que quiso y llegar incluso a alcanzar un notable éxito social y profesional pero no me puede pasar por alto que en varios momentos del libro se hacen alusiones muy claras al hecho de que Espiridiona Cenda no era una "enana" sino una mujer pequeña pero "maravillosamente proporcionada". Vamos, que de alguna forma parece establecerse una línea divisoria muy clara entre la gente con acondroplasia, considerada deforme y por ello despreciable, y estas otras personas que simplemente son extremadamente pequeñas.

Si soy sincera la comparación no me ha ofendido exceso: sé que es y ha sido siempre así y el hecho de que el libro tome clara nota de ello solo confirma la evidencia. Probablemente, incluso hoy, la gente como mi hija no está tan mal vista por su estatura como por la circunstancia, al parecer imperdonable, de su desproporción. Qué cosas.

Aun así está claro que una gran parte del éxito de aquella Chiquita estuvo en lo curioso de su tamaño y que ella supo sacar partido de su diferencia. Se me ocurre pensar que igual consiguió, a fuerza de ser vista aquí y allá, que la gente dejara de pensar únicamente en su aspecto...pero bueno, mejor dejarlo. Pecaría de ilusa, supongo.

No tomo pues, mas allá de la coincidencia que supone su talla baja, la experiencia de esta mujer como ejemplo real para la vida de las personas como mi hija en este momento. Desde luego sería absurdo aunque he de reconocer que hay un pasaje concreto que me ha llevado a reflexionar sobre mi experiencia personal al respecto pero, permitidme, hablaré de él en otra entrega para no alargar el post. De momento yo diría que la historia de Chiquita solo debería tomarse como un caso de tesón, de ganas de dirigir la vida de uno sea como sea. De motivación para esforzarse por superar las barreras que muchos tienen de frente y allí sí le puedo tomar la palabra, pero nada más.

Con todo reconozco que el libro me ha gustado; definitivamente ha sido una buena elección para estos días.

Siempre he sentido una especial atracción por la literatura sudamericana: ese aire surrealista, un poco mágico, con que muchos de sus autores despliegan sus relatos me encanta y aquí Antonio Orlando Rodríguez no me ha decepcionado.

He disfrutado, especialmente, con los giros "cubanos" que el autor pone en boca de Cándido Olazábal, "biógrafo oficial" de Chiquita y no puedo evitar sonreír ante esa cierta magia con que se envuelven, a propósito, determinados acontecimientos.

Me queda pues un buen gusto de la novela. Extensa pero entretenida diría yo. No entro a valorar su calidad literaria porque no me siento capacitada pero, desde luego, ha merecido la pena pasear por esas más de quinientas páginas y sumergirse en un mundo ya pasado pero, si lo piensas, no tan lejos.

Otro día os cuento el resto.

De vuelta

De vuelta

Aterrizamos al fin en casa después de unos días de luz y sol en la otra punta de España mas nuestra imprescindible visita final a la montaña.

Decía Lamia en un comentario al post anterior que ella se había rendido ya a la comodidad de los hoteles y lo entiendo, pero no es mi (nuestro) caso.

Confieso que me encanta pasar mis vacaciones "de camping", de verdad.

Encuentro un cierto placer infantil en plantarme una camiseta e irme a la ducha sin más equipaje que una toalla al hombro y el bote de gel en la mano. Tampoco me fastidia especialmente fregar a mano los cacharros de las comidas o cenas que hacemos allí: es más, si lo piensas, así de vuelta a casa valoras más la comodidad del lavavajillas...que a todo hay que buscarle la parte buena.  

Mis hijos disfrutan una barbaridad de esa cierta anarquía que supone dormir más al aire libre (aunque ahora, con la caravana, considero que vamos más de morro jeje), jugar con niños "nuevos"..vivir de forma diferente.

Además cada día encuentras por ahí instalaciones mejor equipadas y, querida Lamia, siempre busco que tengan piscina: que mis hijos y yo somos de agua. Te aseguro que la de este año no tenía nada que envidiar a la de un hotel.

Lo de los camping daría para hablar largo y tendido, si, pero lo dejo aquí por el momento, que si tardo en colgar un post Inde me dará una colleja y no es plan :P

La cosa es que este año me he permitido el lujazo de alargar mis vacaciones de verano una semana más (superando así mis raquíticas quincenas habituales) para disfrutar de mi casa y mi familia de otra forma.

Unos días para preparar con pausa la vuelta a la vida cronometrada e intentar darle un ritmo nuevo, como si se tratase de un comienzo de año.

Mantendré pues unos días más la pulsera en el tobillo que aquel argentino me colocó en una maravillosa playa de Cádiz como una forma de sujetar ese tiempo hermoso y sacar de él ideas para algún que otro cambio.

Mientras, os dejo con la que (por imperativo infantil) ha sido una de las canciones del verano en mi coche. Solo os puedo decir que Ainhoa (todavía no ha cumplido 4 años) se la sabe casi de memoria. La entona perfectamente y una vez tras otra ordena su "re-emisión" bien alto:

.. Inma, "póneme" Fito y los" Fitipales"

Pues allá va. Todo sea por un viaje tranquilo.

 

FITO Y LOS FITIPALDIS. "La casa por el tejado"

Enigmas veraniegos

Un par de preguntas que me hago año tras año cuando estoy de vacaciones en el camping:

1.- ¿Por qué demonios la gente se ducha antes de ir a la playa?.Día tras día observo a la peña acicalándose con primor a primera hora de la mañana un rato antes de ir a rebozarse en la arena y llenarse de salitre: pero con suavizante y todo el copetín, no vayáis a creer. Si me apuráis algun@ hasta con colonia.

Cuando vuelven de la playa se duchan de nuevo para "desencroquetarse" entonces, ¿a qué viene tanto rollo?¿hacen lo mismo en su casa?, no acabo de entender tanta "higiene", que queréis. Calla igual es que por la noche......

2.- ¿Por qué la gente se lleva un "combi" al camping?, me refiero a parcelas en las que hay cuatro personas a lo sumo. ¿De verdad necesitan tres cajones de congelador para subsistir diez días?¿acaso estamos en la selva y no hay donde comprar la cena?¿es necesario consumir tanta luz también en un lugar así?....

...y podría seguir, vaya que sí.

Del asunto del acondicionamiento en las tiendas de campaña mejor no hablo. Me refiero a la peña que deja la caravana asentada en un camping todo el año y la "adorna" con estanterías como en casa. Incluso he llegado a ver en algún lugar figuritas de jardín a los pies de la parcela. Tremendo: afortunadamente este año nos estamos librando....de momento.

Ah, que no he podido evitar dejar aquí estas "sesudas reflexiones", entendedme: mucho sol, un par de totillitas de camarones y la alegría del tiempo. Ya lo siento.

Y llegó....

...el descanso.

Necesario, imprescindible, impagable.

Arreamos en un par de días hacia el sur con la caravana cargada de cachivaches y ganas de disfrutar, junticos, de ese tesoro que es el tiempo para nosotros.

Quiero risas, imágenes, cariño y paz...."solo" eso. Vendré por aquí de vez en cuando, supongo: este lugar no es ningún trabajo, ni siquiera una rutina.

Mientras, os dejo aquí el verano de mi Janis. Besos.

 

Libros de verano

Libros de verano

Una de las cosas que más me gusta de los días previos a irme de vacaciones es elegir los libros que me voy a llevar.

Confío siempre en encontrar algún buen rato de sosiego y sin interrupciones para zambullirme en ellos con la tranquilidad que me falta a lo largo del año así que la selección ha de ser cuidadosa: no se puede malgastar el tiempo.

Me siento en el suelo frente a "mis" estanterías del salón y repaso los lomos inmaculados de mi lectura pendiente: soy lo más parecido a una cría indecisa ante un escaparate de golosinas. 

Por un lado tengo reservado desde hace unos meses CHIQUITA, la novela de Antonio Orlando Rodríguez que ha ganado la XI edición del Premio Alfaguara de Novela. La razón es obvia: está basada en la vida de una artista cubana (Espiridiona Cenda) que no superaba los 65 cm. de altura (aunque no padecía acondroplasia) y me interesa saber en que tono está planteada su historia.

También danza por ahí LA GRIETA de Doris Lessing, o SAUCE CIEGO, MUJER DORMIDA de Murakami (este seguro que me lo llevo.  Se trata de una recopilación de cuentos así que es de los que se pueden leer a saltos y me tiene intrigada)...variada la cosa.

Una novedad este año es que quiero llevarme conmigo algo de poesía. Si consigo hacerme con él, quisiera leerme CINCO DIAS EN AGOSTO de Carmen Ruiz y algo de Antonio Pérez Morte, o de nuestra Anita Muñoz. Lo intentaré..

Como veis tengo mucho trabajo retrasado, supongo que no llegaré a todo pero el simple hecho de planearlo ya es un placer. De veras.

(Dejo aquí la foto de un rincón de Villanovilla, un pequeño pueblo de la Garcipollera, que me dejó enamorada. Pensar en disfrutar de un lugar así con un buen libro es todo un sueño).

Osetia

Osetia

Ayer me sentí un poco miserable por cambiar de canal cuando aparecieron las imágenes del brutal ataque a Osetia; la visión de ese hombre sosteniendo a su hermano muerto en brazos y gritando desesperado activó de nuevo las alarmas dentro de mí.

La propia locutora del telediario reconocía que "gracias" a los JJOO de Pekín la noticia se había quedado en segundo plano y hoy observo que la primera página del Heraldo le reserva solo un escueto espacio. En el, una pequeña foto (exactamente la mitad que la del barco subiendo por el Ebro) cuya visión es infinitamente desgarradora, imposible de entender ahora.

En la información de las páginas interiores aparece de nuevo aquel hombre desolado y me inunda el espanto.

No conozco el fondo real del conflicto pero no me cabe duda de que se trata de poder y dinero en cualquiera de sus variantes: petróleo, territorio....da igual. Mierda pura.

No aprendemos, no. Es vergonzoso que sigamos consintiendo algo así porque sigue sin haber nada, ABSOLUTAMENTE NADA en este mundo que pueda justificar esto.

(Dejo de nuevo aquí la palomica triste de Chema Lera.; hermosa imagen de la pena).

Otro momento: splash

Otro momento: splash

Fue una suerte poder subir los 23 pisos sola entre la gente.

Mientras ascendía, la gota iba recogiendo su estallido y mostrando la magnífica imagen de su caída; llevaba tiempo esperando ese momento.

La pendiente era suave y resultaba tentador admirar las vistas que se ofrecían entre las vigas de los ventanales. Era como si uno se encontrase en otro lugar: la ciudad desde lo alto siempre se transforma y te hace sentir como una hormiga ignorante que se ha estado perdiendo parte de la belleza del mundo.

Conforme iba subiendo sentía como aumentaba el pálpito y resultaba trabajoso controlar los accesos de pánico o de dolor o lo que sea eso que le estaba oprimiendo la boca del estómago desde hacía un tiempo.

Al llegar arriba la decepción del espacio cerrado y la alegría de sus ojos recibiéndome impacientes:

.. ¡Ya era hora, cuanto has tardado! ¿quieres tomar algo?

Si, claro que sí: gracias por esperarme.

Que alivio respirar de nuevo el aire de vuestra presencia: ya casi lo había olvidado.

Una propuesta: Santa María de Iguácel

Una propuesta: Santa María de Iguácel

¿Os acordáis que hablé aquí hace un tiempo de Santa María de Iguácel? Aquel día os contaba nuestro paseo por La Garcipollera y el descubrimiento de esa preciosa ermita al final del camino.

Hemos recorrido ya varias veces ese valle, es una delicia, pero hasta este sábado no habíamos coincidido con la ermita abierta y no os podéis imaginar la alegría que nos llevamos al poder entrar.

No es para menos: ¡¡¡ES PRECIOSA!!!..disculpad la calidad de la foto pero no tenía trípode: mi pulso y mi cámara no dan para más fotografiando sin flash.

Creo que, gracias a la Asociación Sancho Ramírez de Jaca, permanecerá abierta durante el día hasta mediados de septiembre así que no perdáis oportunidad de visitarla. Es un paseo fácil (también se puede llegar a las inmediaciones en coche, la pista no está mal, pero merece la pena ir caminando) y la recompensa, os lo aseguro, es de las mejores.

Llevaos bocata: allí hay una fuente de agua fresquita y apetece un ágape a la sombra en un lugar tan hermoso.

Eso sí, la talla de la Virgen de Iguácel que está en el altar es una copia: el original lo podéis disfrutar en el Pabellón de Aragón de la Expo (me lo chivó "carritos" después del último blogellón y lo pude comprobar en mi visita).

Dejo también aquí la foto que le hice (con el consiguiente reflejo del flash en la urna de cristal que la protege... qué le vamos a hacer).

¡Animaos! 

Peligrosa empatía

Peligrosa empatía

El DRAE define la empatía como  la identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

Yo siempre he tenido una cierta tendencia a "empatizar" con los demás, ignoro el motivo, y me consideraba una persona con suerte por ello porque me ayudaba a entender mejor las motivaciones, los sentimientos de quienes estan a mi alrededor y con ello a ser más justa en mi relación con ellos y sus circunstancias.

Eso es positivo ¿no?...si, pero tiene su lado malo: hay veces en que uno actúa como el protagonista de La Milla Verde y absorbe tanto dolor que no puede con todo. Se queda sin recursos para correr su propia maratón (que todos tenemos nuestra/s carrera/s) y no puede ser.

Como terapia me veo obligada a intentar alejarme, aunque solo sea un paso, de determinadas cosas. Las acompañaré con todo el cariño del mundo desde el objetivo de mi cámara pero no debo dejar que sigan entrando de lleno en mí. 

Demasiadas cosas alrededor que dependen de mi ánimo. Lo siento. No puedo. 

..cuenta atrás

..cuenta atrás

Vale, pues en este caso yo necesitaré dos almohadas, gracias.

Un sinvivir.

Del verbo 'disfrutar'

Del verbo 'disfrutar'

Para que luego hablen de la playa.....¡que bien se estaba en el Pirineo este fin de semana pardiez!, y con muchas cosas que hacer y disfrutar.

Nosotros, para empezar, Festival de Circo en Villanúa con la compañía de la Alpaca y ese maravilloso don que tiene para trastear con mis hijos

 

 (obsérvese el estilazo de Ainhoa en la "barra fija" y los problemillas de mi Daniel con los zancos. Jeje, yo ni lo intenté..)

Luego tuvimos visita inesperada: Blanca y Angel aparecieron con sus niños y mi hija pudo ejercer de "marujilla" con Angelito como hizo en Pamplona.

Os dije en su momento que los papás "especiales" que voy conociendo son de lo mejor y me tengo que reafirmar.

El domingo fuimos con ellos al otro lado de la frontera: a la Feria del Queso de Etsaut (ya os hablé de ella el año pasado) y nos encandiló de nuevo el paisaje de esa tierra y el ambientazo que se organiza ese día....pero hubo algo infinitamente más hermoso

Ainhoa y Sol caminaban por la feria de la mano cuchicheando sus cosas como buenas amigas (he dicho amigas, no "madre" e "hija") y era la segunda vez que se veían.

Sol es dos años mayor que mi niña y en poco tiempo ha tenido que asumir y apender mucho acerca de la acondroplasia porque su hermano ha nacido diferente;  como le ha ocurrido a Daniel. Y lo ha hecho.

Y su naturalidad con Ainhoa es el mejor ejemplo de que el trabajo que sus padres están haciendo en esa casa es magnífico.

De cualquier forma creo sinceramente que no hay que tener un hijo con problemas para, como padres, darnos cuenta de lo importante que es enseñar a nuestros hijos a respetar y convivir sin aspavientos con la discapacidad.

Yo a quien lo intenta, en serio, se lo agradezco.

Mientras la clase bancaria de este país continúa cerrando los grifos para evitar "goteras" en sus bolsillos (que ganas tengo de conocer los beneficios que publiquen el año que viene: que son muy listos nuestros bancos, nada de los torpes americanos...) la "chusma" (léase la gente como tú y yo) empezamos a notar como nos sube el agua por los tobillos y nos vamos sumergiendo en esa especie de pánico colectivo que genera la crisis.

Mes de julio duro, duro de verdad. Lleno de incertidumbres y, por qué no decirlo, de miedo al futuro. ¡Ah!, no sé donde demonios nos quieren llevar....

Entre todo esto la vida, las otras cosas de la vida, sigue su camino. Muestra todas sus caras: buenas y malas.

Y una espera encontrar algo de luz en toda esta vorágine, poner control a sus cosas y....es difícil, caramba.

Se dice siempre que hay que vivir el día, fijarnos en lo verdaderamente importante y parece una utopía...pero es imprescindible hacerlo. IMPRESCINDIBLE.

Me recojo un poco pues este fin de semana (¡de tres días!) con el sano propósito de encontrar ese botón en mí que desactive las alarmas y me permita ser la persona adulta y razonable que respira de lo que realmente merece la pena.

Nos vemos el lunes. Cuidaros.

(La foto es del interior del edificio El Faro, en la Expo. El domingo pasamos allí uno de esos buenos ratos.)

Expo-domingo

Expo-domingo

Ayer hicimos nuestra primera visita "en serio" a la Expo; ¡que día más majo!.

Lo digo siempre y es cierto: a veces no hay que marcarse excesivas metas, poco a poco las cosas llegan. Desde luego con esa idea entramos nosotros y, con toda tranquilidad, conseguimos ver el Acuario, el magnífico documental de Saura en el Pabellón de Aragón, disfrutar de lo lindo con las acrobacias de la gente del Circo del Sol.....vamos, una delicia (y una paliza también, si, que llevo los pies....).

Y por la noche el espectáculo del Iceberg: sobrecogedor pero creo que necesario. Un toque de atención. Me impresionó (y eso que estoy más que harta de oír esa música cada noche).

Los cuatro tuvimos nuestras preferencias.

Eso sí, mi niña no consintió fotografiarse con Fluvi hasta que no vió uno de su tamaño..