
Se despistó de sus compañeras tras el revuelo que se armó cuando unos chavales invadieron su hueco cerca del río para preparar un picnic.
La sorprendí en la cabeza de mi marido y al enseñársela a Ainhoa se posó confiada en mi brazo. Luego pasó a la toalla, a la chancleta de Daniel, al objetivo de la cámara y ¡por fin! se posó en su dedo (llevaba un buen rato inmóvil, impaciente ofreciéndoselo).
Fue un momento hermoso y una suerte poder guardarlo.
Autor: patri
Esa camarica...
Vaya fotos chulas, maja!! (Ésta de cartel para el próximo congreso). Besotes
Fecha: 09/09/2010 08:14.
Autor: Lamia
Parece que la paciencia tiene siempre su recompensa. A partir de esa imagen.... se podría crear todo un mundo. Besos a las dos.
Fecha: 09/09/2010 12:42.
Autor: José Luis
Hola, Lamima.
También a mí me parece una foto maravillosa. Creo que deberías ponerla en tamaño gigante en el salón de casa.
Un fuerte abrazo.
Fecha: 10/09/2010 16:54.
Autor: Ybris
Hay momentos así.
Y, efectivamente, es una suerte poder guardarlos, porque la vida se hace con la sencillez de lo que sucede sin gritos.
Sólo como sorpresa.
Besos, fotógrafa.
Fecha: 13/09/2010 05:59.
Autor: Elena
¡Oye! que buen pulso tiene la txiqueta, je,je...¡y que agusto estaba la mariposa posada en ella!...paz, eso es lo me inspira esta foto. Bella, muy bella. Bss a las 2 mariposas.
Fecha: 14/09/2010 22:51.
Autor: Rosa
Preciosa... buenos reflejos para captar el momento justo ;).
Esa foto puede decir muchas cosas.
Besos.
Rosa.
Fecha: 15/09/2010 16:09.