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LaMima

Los hibakusha.

Los hibakusha.

Desde que empezó la alerta nuclear en la central de Fukushima he pensado a menudo en todas esas personas que, literalmente, se están suicidando  mientras intentan evitar el desastre. Imaginaba, así debe ser al menos de momento, que la sociedad japonesa los tendría como héroes porque lo merecen; permanecer alrededor de esa bomba en estos momentos no les da demasiadas salidas, eso está tristemente claro.

Cuando leí la crónica que Ana Terradillos envió el lunes a la Cadena Ser conocí otra realidad; la de los HIBAKUSHA, los supervivientes de las bombas nucleares de 1945 en Hiroshima y Nagasaki.

Si no fue suficiente el horror de perder a sus familias , el de verse en muchos casos mutilados de por vida o abocados a un cáncer que tarde o temprano iba a llegar con furia... la sociedad los condenó también a la discriminación.

.."Era y es muy difícil para nosotros encontrar trabajo porque pensaban que éramos muy débiles y les íbamos a fallar en cualquier momento".

.."No solo tenemos problema para encontrar trabajo, también hemos tenido problemas para casar a nuestros hijos. Mi hija se quería casar con un chico de fuera de Hiroshima y su familia no quiso porque creían que los hijos vendrían con malformaciones"- dice el señor Kitagana (ahora con cáncer de piel) en ese reportaje.

Y si nos quedaba la tentación de justificar semejante actitud en la ignorancia (sin duda la madre de todas las discriminaciones) el señor Kitagana nos quita el argumento pues, según afirma, hace unos días unos evacuados de Fukushima fueron rechazados al intentar alojarse en un hotel.

..  "Lo peor va a ser que los radiados de Fukushima van a sentirse discriminados también y eso que ahora hay más información y la seguridad de que las radiaciones no son contagiosas", vaticina.

¿Será así?,¿es posible que en el siglo XXI no seamos capaces de situar las cosas en su lugar y condenemos de forma absurda a esas personas? ¿que interés  puede tener una sociedad en mantener siempre algún colectivo bajo su pie?.

No solo sabemos positivamente que la radiación no es contagiosa sino que además podemos contar con la ayuda de la selección genética así que espero que el señor Kitigana se equivoque.

Lo contrario, sencillamente, no tendría perdón.

(La imagen viene de aquí. Es un pequeño vídeo acerca de los hibakusha que puede ser interesante pero que mi nulo inglés impide valorar.)

7 comentarios

esther -

triste,muy triste esta historia, Inma

Lamia -

Los humanos somos muy propensos a rechazar todo aquello que no entendemos.

39escalones -

Cosas de la dictadura del espíritu colectivo: lo que nadie quiere recordar, por miedo o por vergüenza, se arrincona en la memoria. Quien insiste en ponerlo en primer plano, sigue el mismo camino. En el fondo no es más que miedo, vergüenza y cobardía. Complejo de derrota.
Besos.

Rosa -

Ha pasado mucho tiempo desde entonces, puede que esta vez sea diferente... hasta ahora su comportamiento ante la catástrofe ha sido francamente digno de admiración. Esperemos que en este aspecto también lo sea.
Un beso.
Rosa.

Inde -

Las víctimas son molestas. Hay que joderse. Me di cuenta una vez que lo explicaba Rosa Montero en un artículo, y lo comprobé enterándome de lo que les pasaba, por ejemplo, a los supervivientes de la catástrofe de Vajont...

Es increíble, pero es así, y no se trata de que los rechazadores de víctimas sean de un país o de otro.

Robespierre -

Sí, hay cierta literatura sobre el asunto. Hay que tener en cuenta el momento y lo que representaban: Eran la demostración viva de una derrota y la mentalidad japonesa del 45 seguía siendo muy "medieval" y muy diferente a las occidentales, por tradición y origen. Aunque Japón sigue siendo diferente, estos de ahora no son muestra de un fracaso, sino todo lo contrario, son ejemplo del coraje de un pueblo. Además, son pocos (relativamente) y eso lo hace mucho más "digerible". Pero tienes razón, lo diferente y lo desconocido asustan y del miedo nacen muchas cosas, casi todas malas.

Tus besos encontraron una puerta que siempre estuvo abierta y se han quedado en su rincón favorito. Gracias, muchas.
Te reenvío algunos para que te lo cuenten.

María -

Desgraciadamente así es y así ha sido siempre, ciertos colectivos aplastados, ignorados, apartados de la sociedad. Está en nuestra mano cambiarlo para que el futuro pueda ser diferente? En nuestro pequeño mundo, sí. En nuestro día a día. Tú lo haces cada vez que actualizas este blog. Gracias por eso y por tan interesante post.
Besos