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LaMima

Cosas de juguetes (I): El triciclo

Ainhoa tiene ya tres años y no puede montar en ningún triciclo convencional.

Sus piernas son tan cortitas que no llega ni por asomo a los pedales así que su hermano se ve obligado a empujarla por el pasillo de casa mientras ella toca frenéticamente la bocinilla esa tan impertinente que lleva: comprenderéis que me niegue a salir a la calle en esas condiciones. Ni hablar.

Hace un tiempo recorrimos varias tiendas de juguetes con la esperanza de que a alguien se le hubiese ocurrido considerar que no todos los niños miden lo mismo según su edad pero nada de nada: el estándar es el estándar y como siempre salirse del tiesto no está previsto así que el pobre cacharro andaba por casa incordiando en lugar de cumplir su función.

El otro día mi marido se hartó definitivamente y decidió poner cartas en el asunto. Este es el resultado.

Quizá a simple vista no captéis el apaño (si pincháis sobre la foto la podéis ver algo más grande. Gracias Javier por el truco) así que lo aclaro: cortó un trozo del tubo que une el manillar al sillín y lo soldó de nuevo. Un poco de pintura roja y...¡voilá!

Ainhoa necesita sentarse en el mismito borde del asiento para poder accionar los pedales con la punta de los pies pero nos hemos acercado bastante. Si practicamos un poco quizá este verano consiga organizar su agilidad y su fuerza para poder pedalear de forma autónoma. Será un logro, de verdad.

Hacía tiempo que Luisa me venía dando toques de atención acerca del "tema" de los juguetes para discapacitados (nos tiene prometido un post que espero impaciente), pero hasta ahora no me había parado a pensar seriamente en ello.

Desde luego cada discapacidad tiene sus peculiaridades y no debe ser sencillo diseñar conforme a cada una de ellas pero estoy segura de que, sobre todo en determinados juguetes, no tiene que costar demasiado abrir la puerta a adaptaciones concretas.

En este caso es evidente: cualquier bicicleta tiene el sillín y el manillar regulable en diferentes posiciones entonces ¿porque los triciclos no?¿tan complicado es dejar "la puerta abierta" para adecuar el juguete al niño?. En nuestro caso hemos contado con la habilidad de mi marido, con una casa de pueblo en la que tiene su radial, su máquina de soldar, sitio para trabajar....pero no es algo al alcance de cualquiera.

Insisto en que comprendo la dificultad (mas económica que técnica, seguro) de crear "genéricos adaptables" pero no puedo justificar que las empresas de juguetes den la espalda con sus diseños a los niños con limitaciones. Que nadie haya considerado abrir una línea de producción (accesible) para tener en cuenta las peculiaridades de algunos chavales cuando en muchos de esos casos el juguete resultante podría ser utilizado de igual forma por un niño "capacitado" que por uno "discapacitado". ¿Donde esta, entonces, el problema?

Hay que dar otro toque de atención (si OTRO, y los que quedan....).

Nosotros, de momento, nos hemos apañado (como me consta han tenido que hacer otros papas) pero se deberían facillitar las cosas. (Yo llevo tiempo intentando entrar en contacto con una conocida tienda de juguetes con sede en Aragón, pero de momento no hay manera)...habrá que insistir. Como sea.

11 comentarios

Todo-a-un-leru -

Me gusta eso de ingeniería "ale-maña", ¡Qué arte tenéis por "allí arriba" ;)!
Rosa.

Entrenómadas -

Tienes una joya en casa, varias joyas diría yo.
Como bien dicen Alfredo e Isabel:la mejor "ingeniería ale-maña". Y las empresas de juguetes pues qué decir... ya les vale, ya.

M.M -

Desde luego con cada nueva chapucilla de tu "catalana occidente" me dejas más asombrada y más consciente de lo fácil que sería, si se quisiera.
Lo malo del tem es que nadie ve, o nadie se plantea si hacer juguetes adaptados puede ser negocio, porque de otro modo no hay nada que hacer.
Sea como sea tu hija pedalea gracias a ese don que tienes en casa.

Antonio -

Tu chico es "un manitas", pero hacen falta muchas más manos dispuestas a facilitar las cosas a todo aquel que lo precise: ¡Muchas veces no es tan difícil!

Isabel -

Ingeniería "ale-maña", sí señor.
En esto, y como en tantas otras cosas, no hay como "querer" hacer las cosas.
Vaya manitas tienes en casa.
Un beso.

39escalones -

Es como aquel anuncio de la OPEL, "ingeniería alemana a su alcance". Ingeniería maña, en este caso, o "maña maña"...
Besos

Ybris -

En los juguetes como en tantas cosas.
Menos mal que siempre hay manitas para ayudar donde el negocio no llega.

Besos y a practicar.

Luisa -

¡Buen trabajo! ¡Sois geniales y además imaginativos!
Eso por un lado, el positivo.
Por otro, el de la industria juguetera: pues que lo has explicado muy bien. Y te has centrado, sobre todo, en las adaptaciones para niños que pueden desarrollar las mismas habilidades que los niños sin discapacidad, sólo que con mucha dificultad. Así que hay que imaginar lo que sucede cuando se trata de hablar de diseñar juguetes con adaptaciones "muy especiales" para que puedan ser manipulados por niños con mayor grado de dificultad motriz, o con problemas de maduración intelectual..... para llorar y no parar.
Llevo déficit en el blog de estos temas. Gracias por el toque de atención. Me hacía falta. Me pongo las pilas.
¡Animo con ese pedaleo!

Todo-a-un-leru -

Buen trabajo el de tu marido, Inma!!
Ojalá las empresas de juguetes sigan su ejemplo.
¡¡Besos!!
Rosa.

Ana -

Cuando vuelva a ser niña. quiero un papá, tan "mañoso", como el de Ainhoa.

SantIP -

la única solución que se me ocurre es subir la rueda delantera. Poner una un poco más pequeña y taladrar el eje más arriba, así ganaréis unos centímetros.
Menos mal que esposo es una astralica de mano...