Pues sí, es el valle que te nombre hace unas semanas, y que yo conocía como llanos de Napazal (que es uno de los picos que se ven desde allí, accesible también desde Lizara; ambos valles están muy cerca si el recorrido se hace caminando).
En invierno estuvo precioso: lleno de sarrios, ranas bermejas (vi sus cópulas y las puestas de los huevos y resultó un espectáculo magnífico), ...; también hubo un alud de impresión en la pista de acceso.
Seguro que tus hijos viven felices paseando por esos lugares.
¡Ay Jose Luis!, tenemos localizado un charquito donde las ranicas hacen la puesta y tengo por ahí alguna foto chula de los huevos. El sábado pululaban los renacuajicos para delicia de mis hijos (aunque Ainhoa no acababa de entender que aquello fuesen bebés de rana..jeje). Solo nos faltaron las vacas, que aún no han subido a pastar por ahí. Tendremos que volver :)) Patri, la próxima vez que vengáis hemos de subir.
Muchas gracias por compartir este precioso vídeo, es tan bonito que parece uno de esos paisajes inalcanzables que salen en las películas o en los documentales de lugares lejanos. Tiene que ser una delicia estar ahí, qué tesoro. Besos. Rosa.