La semana pasada, camino del Pirineo, mis críos se vieron enterita Mary Poppins la mar de contentos.
Es curioso como esa película puede llegar a gustar a niños de esta generación de Pokémon, PsP, Sinchanes y demás (yo he de reconocer que no la tengo entre mis fetiches) pero lo cierto es que, mis hijos al menos, se la ponen de vez en cuando y parecen pasarlo de rechupete.
El sábado, la Alpaca me contó que procuraba verla una vez al año y nos reímos pensando en que ella misma se iba a convertir en una Mary Poppins en pocos días… mira por donde.
A ella le debo este post y mucho más, porque no tiene precio el cariño con que nos trata siempre y el favor que nos está haciendo en este momento. Espero que el “Michael” particular que le ha caído encima estos días se lo agradezca como merece.
..ah, y reitero aquí: que nadie me diga que los bloggeros somos unos frikis, que no respondo.
Va por ti querida y por toda la gente que siempre está dispuesta a echar una mano.
A mí me encantaba, sobre todo el baile de los deshollinadores, y cuando se meten dentro del cuadro (creo que ya comenté por aquí una vez que me quedaba siempre con las agans de saber qué habría en los otros cuadros XD). Es una película chula, al menos cuando eres pequeñ@, te gustaría poder hacer eso, jeje. Muchos besos. Rosa.
Pues lo mismo que te digo que Sonrisas y lagrimas no he podido nunca terminar de verla porque me resulta empalagosa, Mary Poppins es de mis favoritas. Me parece una delicia. Además curiosamente cuando has empezado a hablar de ella se me ha venido a la mente justo el trocito que has colgado. Gracias por la inyección de azucar, mi dia hoy es algo menos anaranjado que el de ayer. Ni te imaginas como me duele mi boquita! Besitos sin gluten
Y te cuento que me voy a las inglaterras a hacer de Mary Poppins y tus cachorros flipan (¡no sé muy bien qué verán en mi!, cuando Dani sea mayorzote no perderé la oportunidad de preguntárselo)... Y buscamos los paralelismos...
y nos echamos una risas y entre tanto Ainhoa decide llevarse un recuerdo a Zaragoza convertido en otra brecha en la cabeza...todo por enseñarme la pera de la luz en el baño que le había puesto su papito...
y recogemos todo...y salimos por la puerta... ¿y tú hablas de precio y de cariño?
P.D: os dejé los papeles de adopción en la mesilla ;)
A mí, como a Alfredo, me da alergia Disney, pero es por el mundo que pinta más que por sus películas, si es que se puede separar una cosa de otra. Aún así no sería sincero si no reconociera que a mis hijos y a mí mismo nos agrada revisar algunos títulos suyos. Y mis nietas se quedan como estatuas mirando Peter Pan. Pero nada quieren saber de Pinocho, Bambi o Dumbo.
Mary Popins es una película preciosa, sorprendente, divertida, ... no hay ninguna edad especial para verla... ésta y otra (no me sale el título) de un papá con 6 hijos tiroleses y una nani monja que cantaba...¿Sonrisas y Lágrimas?...pues esa, esa también es una película para disfrutar con tus hijos. Bss