Las risas de los niños me despertaron, brillaba el sol y su calor era acariciante, suave.. Los niños jugaban en la calle y yo los contemplé un rato. Yo también fui niña, ayer, y fui feliz, tambien pero lo fui de una forma inconsciente por eso pienso: ¿seré feliz alguna vez? Una amiga, Miren, en Mendexa.Hace ya muchos años. Una de esas sensaciones que vuelve siempre.
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